domingo, 5 de abril de 2015

TRAVESIA CAMPOS DEL ESPINO - BANDERILLAS - CALARILLA - RAMBLA SECA

TRAVESÍA CAMPOS DEL ESPINO - BANDERILLAS - CALARILLA - RAMBLA SECA
SIERRA DE SEGURA Y CAZORLA

2-3-4 ABRIL

Compañero, que bonitos son los amaneceres desde la cima de las Banderillas. Un poco de frío, pero que luz, que cielo, que colores...

REFUGIO DEL BANDERILLAS (1993 M)

Pero te lo cuento todo desde el principio.
Compañero, se nos hizo tarde para empezar. No es horario para montañeros, pero no había más remedio. Tuvimos que dejar un coche en Rambla Seca y volver al Refugio de los Campos del Espino para dejar el otro.  Que grandes son los Campos de Hernan Perea.

REFUGIO CAMPOS DEL ESPINO

Y allí que íbamos para el Banderillas, cargados con las pesadas mochilas de travesía.


No recuerdo paisajes tan grandiosos, compañero. Hace un año anduvimos esos caminos por abajo, ahora, como las águilas, los miramos desde arriba.

COLLADO DE ROBLEHONDO DESDE LA PEÑA PLOMERA


Y que colores tenía la tarde; esta es la hora bruja.



Compañero, al día siguiente me dolía todo. Que mala es la primera noche.


¿Y a que no sabes una cosa compañero?. Nos faltaba lo más bonito para ver. Si te lo cuento no te lo crees. Tienes que venir a verlo.

CINTO DE LAS HIGUERAS




PICÓN DEL HAZA



TODO EL CINTO DE LAS HIGUERAS AL FONDO EL FRAILE DEL BANDERILLAS 

¿Y a que no sabes una cosa? Nosotros vamos por arriba, por la repisa y la gente va por dentro de la roca. Elegimos los caminos más difíciles pero son los más bonitos.

TÚNELES DEL BOROSA





Después de recargar agua en el nacimiento del Aguas Negras, rodeados de muchísima gente, nos fuimos. En toda la siesta el día como decía mi abuelo empezamos a subir por el Barranco de la Tabarrera camino del Calarilla. Compañero, si es que no tenemos remedio.


BARRANCO DE LA TABARRERA

Y pasó lo que tenía que pasar.



Y después de todo eso, pues tuvimos que hacer de fugitivos. Si, aunque no te lo creas, tuvimos que escondernos. Buscar un sitio para no ser vistos.


EL BANDERILLAS DESDE LA CIMA DEL CALARILLA (1736 M)

Y en un pradillo, montamos las tiendas, al lado del Calarilla.


Y nos dio tiempo y todo a buscar un pino. Si compañero, un pino raro. El Pino de la Mala Mujer. Te lo tendría que contar un buen contador de historias, y a mi no me salen bien esas historias. Al final no sé si dimos con él.


Compañero, la segunda noche dormí mejor. Nos despertamos con todas las tiendas mojadas. Entre la condensación y la escarcha de la noche parecía que había llovido.
Y de nuevo empezamos a andar otra vez. Si, otra vez. Ahora había que llegar a Rambla Seca. A por el otro coche.

Y como son las sendas de Segura y Cazorla, si yo te contara.

BAJANDO AL COLLADO DE LA FUENTE BERMEJO
 

Y lo que queda de las antiguas casas forestales. Testigos mudos de otro tiempo. Que trabajo más duro de los que estuvieron por aquí antes que nosotros. Si compañero, ahora me pongo melancólico.


CASA FORESTAL DE LA NAVA DE PAULO



Compañero, si algún día te preguntan, como es un paisaje de estas sierras, dile que es uno como este.

PINOS BANDERA EN LA CUERDA LASTONERA

Ah, y una cosa, también nos equivocamos. Aunque no te lo creas. Fuimos en busca de un pico que se llama el Pino de Alfredo y no  encontramos ni el pico ni el pino. Un día te contaré una cosa de Pirineos y de aquí. Te sorprenderá.

Pero si que  encontramos un pequeño tesoro. Un tejo. A lo mejor no te dice nada. Pero a mi me gustan.


Y pasamos por un sitio que tiene un nombre curioso, te lo pongo en grande. No te rías compañero.

NAVA DEL COÑICO


Los prados estaban impresionantes. Al salir de esta nava, enganchamos la pista que sube al Refugio de Rambla Seca. A las puertas de los Campos de Hernan Perea. Que insignificantes somos.


Y al fondo se ve el final de este relato.
Esto ha sido todo compañero. Espero no haberte aburrido y que al año que viene te vuelva a contar otra historia.

LLEGANDO AL REFUGIO DE RAMBLA SECA

martes, 6 de enero de 2015

PICÓN DE GOR

Picón de Gor (por el barranco de la Fuenfría y bajada por el Cortijo de los Corvos)

4 - 1 - 2015

La Sierra de Baza siempre merece alguna visita anual. La mejor época, en mi opinión, es el otoño,  o las soledades del invierno, pero cualquiera de ella merece la pena (salvo el verano claro).
Con alturas superiores a 2.200 metros, es la cadena montañosa más alta después de Sierra Nevada y la Sagra.
Una sierra solitaria, dura, recia, un poco melancólica si acaso. Con pinares de repoblación desde los años sesenta. Con la existencia de manchas de pino silvestre o albar en las alturas y con la no menos presencia de actividades humanas relacionadas con la minería en forma de aldeas y minas abandonadas como las de Santa Olaya, Los Mellizos, Fábrica de Pardo, etc.
Esta ruta la diseñamos cogiendo cosas de aquí y de allá. La parte de ascenso la conocíamos, la de descenso no, así que echamos mano de la imprescindible  web de Montañas del Sur, de nuestro amigo Jose Antonio Pastor.

Vistas del puente de la autovía sobre el río Gor y los Bad Lands (Tierras Malas) de Guadix, desde la cumbre del Picón de Gor a 2158 m.



Comenzamos la ruta en la Venta Vicario, justo al lado de la A-92. Buscamos la salida del recinto vallado por una pista asfaltada que nos baja a la Rambla de Baúl y comenzamos a remontarla. La pista cruza la rambla hasta dieciocho veces (más o menos). Recuerdo que hice esta ruta hace ocho años y recuerdo precisamente que bajaba agua por el cauce de la misma. Ahora estaba seco, no se si por la sequía o porque hay una acequia aguas arriba de la rambla que recoge el agua y se la lleva no se hacia donde.
La mañana es fría, el suelo está escarchado y vamos ascendiendo cara al sol lo que nos vela un poco lo que son las nortes de la Sierra de Baza. Intuimos manchas de nieve en las umbrías y laderas descarnadas en las solanas. Las fotos aquí salen bastante mal; estos cambios de luz tan bruscos o te velan la foto o sale muy oscura.

Llegando a la Fábrica de Pardo (antigua fundición de plomo), lugar que recordaba más húmedo y verde la otra vez que pasamos por aquí por las mismas fechas. 



Cruzamos el arroyuelo en busca del Barranco de la Fonfría por encima de unos troncos. Aquí también recuerdo que en su día había un puentecillo. Nos enteramos en la bajada, cuando coincidimos con el propietario del Cortijo de los Corvos que una crecida se lo llevo hace un par de años.


Ya situados en el Barranco de la Fonfría, primero por el eje del mismo y después por su lado derecho (en subida), comenzamos a introducirnos en un agradable bosque de pino de repoblación y arces. Siguiendo unas marcas verdes y blancas y algún que otro hito llegaremos al Pino de la Señora, majestuoso ejemplar de pino laricio de unos 300 años de antiguedad y con la típica oquedad de los pinos pegueros, donde sacaban la resina y la brea.


Desde aquí ya no hay senda.  Dependiendo a donde se vaya se puede ir derivando la marcha en varias direcciones. Si nos dirigimos hacia los Prados del Rey para hacer el Santa Barbara o el Boleta conviene ir derivando la ascensión hacia nuestra izquierda. Si nos vamos en dirección al Collado Resinero, pues derivamos la marcha hacia nuestra derecha. La idea fundamental es acceder a la pista que circula por la parte de arriba. 
Una vez en la pista, y con bastante nieve, nos dirigimos al Collado Resinero desde donde se alcanza la cumbre del Picón de una manera muy cómoda.

Picón de Gor.




Vistas del Barranco de la Fuenfría, por donde hemos subido.


Collado Resinero.


En la cumbre, el día era sorprendéntemente apacible. No hacía nada de viento, se podía estar horas en la cima disfrutando de las infinitas miradas que desde allí tenemos.



Bajando de la cumbre, con el Alhorí  (Sierra Nevada) al fondo.



Para bajar, nos dirigiremos en dirección norte por la loma en busca del Cerro de la Risca Colorada, donde nos resituaremos para decidir la mejor opción de bajada.


Camino de la Risca Colorada.


Desde este Cerro veremos una pista que viene hacia las minas de las Corominas. Ese será nuestro objetivo aunque durante este descenso deberemos negociar la mejor forma de bajar entre rocas, repisas y arbustos todo tapizado con nieve, hasta  llegar al pinar de repoblación donde el camino ya es un poco más cómodo. Desde esa pista volveremos a reubicarnos para buscar la mejor forma de bajada hacia el Cortijo de los Corvos, que lo tendremos también como referencia. 

Ciervos durante el descenso hacia el Cortijo de los Corvos.


Desde el Cortijo, seguiremos  por la Solana Seguidillas también  monte a través hasta alcanzar una pista que nos lleva irremediablemente hasta la Venta Vicario. Y ahora sí, un vistazo hacia atrás y podemos disfrutar del enorme pateo con una imagen más clara de las nortes que por la mañana no habíamos podido contemplar.

Track: si.
Distancia: 20 kilómetros y 900 metros de desnivel.
Duración: seis horas y media.


miércoles, 31 de diciembre de 2014

TRANCOS DEL GUADALENTIN

Tranco de Juan Domingo, Tranco del Lobo y Tranco de la Rajona

28-12-14

Esta excursión va de Trancos. ¿Y que son los Trancos?. Pues muy resumidamente, son pasos casi imposibles entre paredes de montaña para llegar a la parte de superior. 
En esta ocasión nos decidimos a buscar el Tranco de Juan Domingo o de la Cueva de Agua. Es uno de tantos trancos que jalonan las paredes de la Lancha del Almiceran y que conectan la Cañada del Mesto con la parte superior de dicha plataforma. 
Ya conocíamos los Trancos de la Rajona, la Marcolla y el del Lobo. Así que con ayuda de wikiloc y de los consejos de Diego, el dueño del Cortijo del Molinillo, nos pusimos a ello.
Lo peor de hablar con Diego, es que cuando le cuentas lo que has hecho, pues te dice que hay otras tantas opciones más para subir, por lo que prácticamente siempre hay que volver.

Empezamos a eso de las nueve de la mañana, después de haber hecho noche en el Hotel Rural de la Dehesa del Rincón. Aparcamos el coche al final de la pista que te lleva al Cortijo del Molinillo y la primera sorpresa es ver lo vacío que está el Embalse de la Bolera, descubriéndonos ese puente que conectaría, supongo, la Cañada del Mesto con este lado del río, antes de que hicieran la presa allá por los años cincuenta.
Nos cuenta Diego, que el año pasado, por primavera, el embalse estaba igual que ahora pero en un solo día, un tormentón lleno el embalse en solo una noche. Tuvieron que ir los bomberos a sacar a los empleados de la central ya que se quedaron atrapados. Nos dijo que parecía el fin del mundo. Recuerdo que pasamos días después por el Guazalamanco y vi destrozos y corrimientos de tierra que jamás había visto.

Embalse de la Bolera





























Cañada del Mesto, hacia el Cortijo del Raso del Peral.

Cortijo del Puntal de Ana María, con el Picón del Hernandez al fondo.





























A partir del Cortijo del Raso del Peral comienza la investigación. Aunque tenía la ruta grabada en el GPS preferí intentar encontrar el sitio de entrada al Tranco por las referencias que tenía. Así que nos pusimos a ello. Nada más pasar el Raso del Peral, avanzamos por la larga recta que hace la  pista hasta llegar a la primera curva, donde abandonamos el camino y nos adentramos en el pinar - encinar que hay antes de llegar a las paredes. La idea fundamental es ir ascendiendo progresivamente derivando siempre la marcha hacia nuestra izquierda aprovechando algún senderillo o trazas de animales hasta llegar a las paredes, donde debemos encontrarnos con una roca característica donde se encuentra una pequeña cueva con una exigua fuentecilla y una gran hiedra colgada en las paredes de la misma.

Nos vamos acercando a las paredes.



Cueva del Agua que da nombre precisamente al Tranco.


A partir de la Cueva, rodearemos por la izquierda la roca y siguiendo unos hitos empezaremos a remontar la pendiente en busca del Tranco. Pasaremos por algún que otro majestuoso pino laricio colgado literalmente sobre la pendiente.


Y por fin llegamos a la parte más espectacular del Tranco. Una estrecha repisa que corta la impresionante roca y que permite avanzar "cómodamente" por ella para salir a la parte superior de la cresta.






Salida del Tranco por la parte superior, donde podemos tomar como referencia un enorme pino seco.



La incorporación a la parte de arriba de la Lancha del Almiceran se produce a la altura de una vieja caseta de fogoneros.

A la derecha el Calar de Juana, al fondo el Cabañas.


Sierra de Baza desde la Lancha del Almiceran.




Desde la caseta, nos fijaremos hacia el este en la existencia de unas antenas a las cuales nos dirigiremos a través de un pequeño sendero. Una vez pasadas las antenas, nos incorporaremos a un carril por el cual avanzaremos un par de kilómetros por un bonito bosque adehesado de pinos. Cruzaremos un vallado y llegaremos a un cruce donde debemos tomar la pista de la izquierda. Esta pista hace alguna que otra revuelta pero debemos estar atentos a los hitos en algún que otro cruce para llegar a lo que sería el Tranco del Lobo.

Vado Carretas desde el Tranco del Lobo.


Explanada del maqui. Aquí se cuenta la historia del último maqui de la península que se escondió por esta zona hasta que fue abatido por la Guardia Civil allá por el año 1953.


A partir de aquí, y ya sin un sendero claro, remontaremos en dirección este toda la cuerda del Tranco, siempre pegados a las paredes para buscar lo que sería el Pico del Tranco del Lobo con 1.761 metros.
Rebasaremos la cima y estando siempre atentos a los hitos, nos dirigiremos hacia la Repisa, otro plato fuerte del día.
La Repisa del Maqui o del Tranco del Lobo es una acrobática repisa, literalmente colgada sobre el Guadalentín y que da acceso a una impresionante cueva con unas no menos impresionantes vistas de toda la Sierra de la Cabrilla, del Caballo de Acero y de los Poyos de la Carilarga.





Después de dar merecida cuenta de las viandas que llevábamos, comenzamos el viaje de regreso. En vez de volver por el mismo sitio, comenzamos a descender en dirección sur hasta alcanzar un carril que enlaza justo en el cruce que a la ida nos habíamos desviado a la izquierda. Deshacemos el camino pasando de nuevo por las antenas y la caseta de vigilancia para buscar el último Tranco del día, el de la Rajona. Para ello, descenderemos toda la Lancha del Almiceran pegados a las paredes y siempre atentos a los hitos. Pasaremos cerca de la entrada al Tranco de la Marcolla y disfrutaremos de inmejorables vistas, como la del embalse de la Bolera con Sierra Nevada al fondo. 


La entrada a la Rajona es bastante fácil, ya que los innumerables hitos nos llevan prácticamente al pie de la misma.

Entrada al Tranco de la Rajona


Un rápido descenso entre las paredes y una travesía horizontal bajo unos bonitos apriscos, nos permiten colocarnos casi al pie de las mismas. Un último tramo final por terreno descompuesto hace un poco más entretenida la bajada donde en algunos casos nos encontraremos con las hormas de lo que en su día sería una vereda y donde deberemos  estar atentos a unas marcas de color rojo para para encontrar el mejor camino de bajada.



Al final, nos salieron unos 20 kilómetros de ruta, con 1.000 metros de desnivel y con cerca de siete horas y media de duración. Y como no, había que dar novedades a Diego. Le explique por donde habíamos subido y me preguntó que como había encontrado el sitio. Le dije que por internet, en foros y tal, y se me quedó mirando como quien ha visto un extraterrestre. Me dijo que justo en la cueva del Agua, en vez de coger el Tranco que hicimos, si seguimos rectos por el sendero nos iríamos a un nuevo Tranco y que incluso si nos hubiéramos ido hasta el Cortijo del Poyo Trivaldo y en vez de coger la senda, seguimos el curso de una manguera, encontraríamos un nuevo paso al Tranco del Lobo de una manera mucho más impresionante. En fin, nos siguen quedando tareas.